Reforma de la Ley de Salud Mental. “Nadie se hizo cargo de las barbaridades cometidas en 16 años de esta ley”
18/05/2026 El Dr. Marcelo López Mesa se refirió, en diálogo exclusivo con La Mirada Informativa, que la actual Ley de Salud Mental 26.657 es voluntarista. Al hacerlo, explicó que “en la esencia de lo que sancionaron en 2010, de movida hay una mala definición de lo que es el padecimiento mental”. El especialista en Derecho Civil, conferencista, y ex Juez de Cámara, promueve un cambio urgente de la actual legislación en materia de salud mental que cuenta con el apoyo de familiares y organizaciones afines.
La Comisión de Salud del Senado de la Nación, en conjunto con la de Legislación General, presididas por las senadoras Ivana Arrascaeta (LLA) y Nadia Márquez (LLA) respectivamente, retomaron el debate sobre el proyecto que propone modificaciones a la Ley de Salud Mental N.º 26.657, enviada por el Poder Ejecutivo Nacional (PEN).
El plenario que tuvo lugar en el Salón Azul del Palacio Legislativo contó con la participación de más de 30 invitados, entre los cuales figuraron Ricardo Marcelo Corral, presidente de la Asociación Argentina de Psiquiatras, Julieta Calmels, subsecretaria de Salud Mental, Consumos Problemáticos y las Violencias, del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, la Lic. Marina Charpentier, trabajadora social que dirige el grupo Familia Esperanza y madre del cantante Chano Charpentier, Juan Roza Alconada, director ejecutivo de la asociación civil Icona y el ex juez de Cámara especializado en derecho civil, Marcelo López Mesa, quien este lunes dialogó con La Mirada Informativa acerca de los puntos más polémicos del debate.
La reforma de la ley apunta a mejorar la capacidad de respuesta ante diversas situaciones de pacientes implementando una rectificación en conceptos y equipos de trabajo, entre otros cambios. De esta manera, por la variedad de campos para abordar las distintas complejidades, el plenario se organizó en bloques de especialistas, a cuyo término los senadores presentes realizaron preguntas a los invitados.
Sobre su participación y los conceptos vertidos, el Dr. Marcelo López Mesa aseguró a LU36 RADIO CORONEL SUÁREZ al referirse a la actual Ley de Salud Mental 26.657 que “en la esencia de lo que sancionaron en 2010 de movida hay una mala definición de lo que es el padecimiento mental, que no existe en el mundo, es un concepto de los psicólogos. Ha habido excesivos errores cometidos en la ley. Primero, el sesgo, porque eligieron a quién perjudicar y a quién beneficiar. Una ley debe ser transaccional. Más que una ley es ideología convertida en ley”.
Por otro lado, argumentó que el enfoque de la enfermedad mental pasó de una punta a la otra: “El Código Civil y Comercial les daba a los psiquiatras una absoluta preminencia y hasta los jueces debían estar a lo que ellos decían. Luego pasamos a este régimen donde ninguno de los dos tenía mucho que opinar, porque se flexibilizó el concepto profesional de la salud mental y entraron también los psicólogos, entonces hoy en día te pueden dictaminar tu salud mental no sólo un psiquiatra sino también un psicólogo, que no puede medicar. ¿Puede determinar entonces la salud mental de otro? No, sin embargo, así está la salud mental vigente, y por eso se quejan las asociaciones de psicólogos” enfatizó el letrado.
“El proyecto de ley está bien hecho. Hay ideología y lamentaciones, pero nadie se hizo cargo de las barbaridades cometidas en 16 años de esta ley del derecho del “me gustaría”, del “qué lindo sería”, el derecho de “Alicia en el País de las Maravillas”, que no suele dar buenos resultados. Acá se busca un balance entre las facultades de los jueces y las de los psiquiatras porque cualquiera de los dos puede internar por 24 horas a pacientes graves que presentan un riesgo serio de dañarse a sí mismos o dañar a otros sin la anuencia los jueces de los psiquiatras y viceversa. Pero inmediatamente debe ponerlo en conocimiento”. López Mesa hizo esta referencia sobre lo que se denomina el sistema de "checks and balances", frenos y contrapesos que la nueva normativa establece.
El profesional, que integra la Academia Nacional de las ciencias, no reparó en afirmar que los controles brillan por su ausencia: “Hoy no hay ningún control, por eso hay tantas personas que deciden externarse ellos solos y vuelven al barrio y ahí es donde empiezan los problemas. Hay gente que no comprende que muchos problemas de salud mental comienzan con la adicción, largos períodos de consumo que ocasionan desbalances químicos en el cerebro. Un buen día esas personas deciden irse (¡y pueden hacerlo!) y a lo mejor no estaban para tener un alta”, indicó.
“La ley actual es profundamente voluntarista. El problema es que se eliminaron todos los psiquiátricos. Eso no se puede. Eliminarlos no hará que desaparezcan las enfermedades mentales, ¿qué hacemos con los enfermos mentales entonces?
Primero que nada hay que sincerar la situación, no mentirle a la gente. También alinearse a las legislaciones de otros países donde existe una tipología de lo que se va a reconocer como enfermedad mental. Los dos modelos, europeo y americano, se asemejan. Cualquiera que se lija será mejor que lo que hay” consideró el experto en Derecho Civil.
“El equipo interdisciplinario debe estar presidido por un psiquiatra, no por un psicólogo, eso es impensable en un país serio. En el caso de los buenos psicólogos pueden a lo sumo lidiar con las consecuencias de la salud mental, nunca con las causas, que provienen de un defecto o una anomalía, o abuso que provoca un defecto en la química del cerebro”.
Por último, en tono prudente pero optimista frente a lo que podría implicar una inminente aprobación de la reforma, aseguró: “Debemos tener confianza en los psiquiatras y en la magistratura”.






