“En Suárez los niños nacen seguros”
17/10/2025 Se cumplieron 10 años de la construcción del nuevo edificio de Neonatología del Hospital. LU 36 RADIO CORONEL SUÁREZ entrevistó al médico pediatra especialista en neonatología Osvaldo Azpilicueta, impulsor del proyecto de construcción del Centro Regional de neonatología en Coronel Suárez.
“Cuando yo vine en el año 1982, empecé a recibir algunos bebés con alguna patología, y sólo había una incubadora muy antigua en el hospital y una un poco más moderna en la clínica al lado de donde nacían los bebés, fueron los primeros dos lugares donde yo trabajé y después empecé a atender recién nacidos con algún problema. Fue entonces cuando me di cuenta de que cuando los tenía que derivar era muy complicado porque tenían que viajar a Bahía y la incubadora de transporte era muy poco útil porque perdía mucha temperatura, el viaje era largo, se tardaba más en ir hasta allá” comienza relatando el médico pediatra y especialista en neonatología Osvaldo Azpilicueta, con tono firme pero delicado a la vez, acaso tan delicado como su trato a los pacientes en estado de máxima vulnerabilidad.
El “arquitecto” de un proyecto inquietante (tan altruista como ambicioso, pero del que jamás claudicaría) comenzó a “absorber como una esponja” como él mismo dirá, todo lo que constituía una neonatología de primer nivel como la del Hospital Privado del Sur que frecuentaba en tiempos en que era dirigida por un prestigioso médico recién llegado a la ciudad de Bahía Blanca, Ernesto Alda.
Lo que sigue es el relato de un hombre íntegro, que debió enfrentar los avatares de la falta de recursos en los primeros tiempos de la neo en nuestra ciudad, la indiferencia de quienes debían traccionar apoyos para hacer sostenible el nuevo centro con aspiraciones regionales (a la altura de los de alta complejidad que permitieran cumplir con un doble objetivo: reducir la mortalidad infantil y garantizar el acceso igualitario a la salud), y los vaivenes políticos que derivaron en la actual provincialización del servicio, pese a que cuando Osvaldo Azpilicueta se retiró del Hospital aún dependía del municipio.
“Justo estábamos en una situación diferente a la de otras localidades cercanas a Bahía Banca, y me dije esto se me está complicando, porque había hecho yo la residencia en pediatría, había estado en neonatología mucho tiempo y me gustaba. Empecé a trabajar en la neonatología del Privado del Sur, con Ernesto Alda recién llegado a Bahía también, ahí pude ver básicamente la organización de un servicio, iba a hacer las guardias los fines de semana y anotaba todo, cómo era la organización, cómo funcionaba un servicio, y lo fui trayendo. Empecé antes que la terapia intensiva, en un lugar pequeño al lado, con un grupo de enfermeras que se sintieron ilusionadas con esa forma de trabajar, y las monjas que estaban en el Hospital, primero la hermana Petronia y después la hermana Bonitata que realmente me ayudaron mucho en esos primeros tiempos. La Neo de Ernesto Alda era un ejemplo de neonatología en Argentina en Bahía, yo absorbía como una esponja todo lo que veía venía el lunes acá y decía quiero esto y esto …
Las cosas fueron perfeccionándose de otra manera, aprendiendo, había más gente trabajando, ampliamos la neonatología del hospital, hicimos una primera neonatología en la clínica en la habitación 7, estuve en 7 u 8 lugares atendiendo recién nacidos acá en Suárez”.
Tal cual estaban planteados, poco a poco los objetivos de baja de la mortalidad, y acceso igualitario a la salud se fueron logrando y en este sentido el pediatra explica cuál es el período más crítico que abulta las cifras de la mortalidad infantil: “La mortalidad infantil se refiere al primer año de vida especialmente, en el primer mes de vida y más específicamente en los primeros días de vida, es decir que la mortalidad infantil global disminuye cuando disminuye la mortalidad neonatal, no cuando disminuye la mortalidad a los 7 u 8 años, en esa franja etaria es muy poca la mortalidad”.
“Estaba bastante más preparado, porque yo había hecho un posgrado en administración de salud en la fundación Favaloro de dos años o sea que sabía más de cómo hacer un proyecto a futuro que yo quería hacer desde el 82, y la idea del proyecto comienza 20 años después”. En ese imaginar un centro capacitado y con tecnología de punta de generosas dimensiones (“la parte edilicia es un factor determinante junto al personal en los buenos resultados…) fue germinando la idea de dotar a la región de un servicio que pudieran tener a la mano para evitar las distancias y dar rápida y efectiva atención a recién nacidos con patologías graves y madres con partos prematuros. La fiel compañía y actitud laboriosa de la enfermera Zulma Cobeaga será central en esta etapa de la aspiración, cuya “ayuda desde el principio” el médico reconoce particularmente.
“Había ido a muchísimas neonatologías de la Argentina, y siempre mirando como funcionaban, elaboré el proyecto. Me ayudó muchísimo, desde el principio, una enfermera muy buena, Zulma Cobeaga, lo hicimos los dos solos. Listo, dijimos. No puede fallar. Entonces siendo director del hospital Daniel Muschong se lo presenté con un PowerPoint. En ese momento no me dijo nada, y a la tarde me llama y me dice: ¿Vos podés presentárselo al intendente mañana a las 7? dije si, y al día siguiente lo presenté en la sala de la escuela de enfermería del hospital. Éramos pocos, y lo presenté y pensé ¿qué me dirá? (el intendente). Cuando terminé me dijo: ¿Dónde la querés hacer? ahí me dije listo, la vamos a hacer. Por ahí pensó que sería dentro del hospital, pero eran 500 metros cuadrados, era grande. Y le mostré el lugar a través del pasillo vidriado, le señalé el lugar, y dijo: bueno.
La verdad es que fue un proyecto silencioso, solo lo sabía nuestra familia. Daniel Muschong podría no haberle dado importancia a eso al igual que el intendente Ricardo Moccero, pero él la vio. Mas allá de que la presentación estaba muy bien, él vio que era posible y dijo bueno me voy a poner manos a la obra” recuerda Azpilicueta.
Invertir en salud, una política de Estado
La gestión de proyectos se utiliza en miles de casos en el sector sanitario. Los proyectos pueden tener el objetivo de ahorrar dinero o mejorar la atención del paciente, la eficiencia u otras partes de las operaciones de una organización. Estos son algunos ejemplos de la gestión de proyectos sanitarios. Visto de este modo, invertir en salud resulta casi un axioma.
“Cualquier gasto empalidece ante la vida de un niño” agrega el especialista: “Se refiere a que la atención de un recién nacido enfermo no va a desbaratar un ministerio de salud, es costoso poque se necesita equipamiento, mucho personal, enfermería y médicos, pero si lo comparamos con cuánto cuesta un trasplante que también es para salvar una vida... Entonces ¿por qué digo que la salud de los niños no se puede poner en términos de dinero? porque ahí yo soy la voz de un bebe que no puede hablar y unos padres que no saben que decir, en cambio un adulto puede hablar…La provincia (del Conurbano para abajo) debería tener 8 neo como éstas, que serían autosustentables. Son mucho menores los gastos si uno trabaja con un servicio de neonatología, muchas patologías o discapacidades se pueden resolver en el período neonatal sin que el bebé quede con una secuela” explica, al tiempo que afirma “en Suárez los niños nacen seguros, porque está todo preparado tanto en el hospital como en la clínica. Prueba de eso es mirar cuantos embarazos patológicos se derivan desde Coronel Suárez a centros de alta complejidad. Son muy pocos si uno compara con la región donde tienen que derivar porque de ante mano saben que tienen un bebé que va a nacer con un problema, y acá no, están las condiciones para eso”.
Al cumplirse este mes una década de la creación del nuevo edificio de Neonatología en el Hospital Dr. Raúl Caccavo, resuena el trabajo denodado del lactario (para Azpilicueta el mejor del país) y de la residencia para madres que tienen a cargo la ONG Suárez da vida, garantizando que los bebés reciban la leche materna y que aquellas madres no residentes en la ciudad permanezcan cerca de ellos. Este grupo de voluntarias trabaja sin descanso 365 días.
“Yo tenía que hacer ese trabajo lo mejor que podía, pero sabía que para eso necesitaba hacer un servicio de neonatología porque los quirófanos, los hay mejores o peores, son todos más o menos parecidos pero los servicios de neonatología no son lo mismo, la parte edilicia es un factor determinante junto al personal en los buenos resultados, desde los ruidos, el clima, la temperatura, todo eso hace al ambiente confortable. Desde su espacio, dos metros cuadrados que tiene cada recién nacido, contribuyen a un mejor desarrollo neurológico del bebé que está atravesando un momento crítico, si uno quiere un buen servicio de neonatología, es esencial contar con un servicio como el que hay en Suárez” culmina el reconocido pediatra, cuya trayectoria médica fuera distinguida por el Honorable Concejo Deliberante de Coronel Suárez en 2023 y que goza, acaso, de un “premio” superador: un espacio indiscutible en el corazón de cientos de miles de familias que lo miran con infinita gratitud por su capacidad de ver en aquellas limitaciones (cuando soñaba en grande con la neo) la oportunidad de revertir la salud de los recién nacidos y otorgarles el derecho a la vida.






